depresión que la acompañó más de un año. Decidida a no dejarse vencer y a superar su mala racha, empezó a leer para evadirse de su realidad. Tras dos semanas de intensa lectura, recordó la sensación maravillosa de crear historias y decidió reescribir una de sus novelas románticas ya que, diez años después, su estilo había madurado y mejorado considerablemente. Pero, reescribir una historia ya creada la aburría y perdió el interés a los pocos capítulos, así que empezó a pensar en una idea y, poco a poco, la trama básica de La Saga del Escarabajo se dibujó en su mente.

En julio de 2009, sentada junto a su marido en un restaurante, le explicó una de las escenas de la novela que ya estaba tomando una forma muy definida en su cabeza. Él fue uno de los primeros que la animó para que se lanzara a lo que se convertiría en una apasionante aventura.

En 2012 y tres año después de empezar esa aventura, Dianna M. Marquès, ha escrito cuatro novelas y un manual de autopublicación, demostrando que aunque sea una escritora autopublicada, puede llegar a vender más de 1000 copias de sus novelas y que no se rinde fácilmente.

Gracias a sus conocimientos de diseño gráfico, es la propia Dianna la que se encarga del diseño de sus portadas, así como de sus páginas Web y todo el merchandising de sus novelas (puntos de libros y anillos).

Actualmente, no sólo escribe, diseña y autopublica sus novelas, sino que también lleva varios proyectos paralelos como su blog personal, el portal de autopublicación Huérfanos Literarios y lleva un canal de Youtube.

Dianna M. Marquès nació en Barcelona el 11 de mayo de 1980.

Desde muy pequeña empezó a mostrar sus habilidades artísticas con el dibujo y, poco después, combinó esa pasión con la escritura, creando novelas gráficas de pocas páginas que regalaba a sus seres queridos.

En 1999 y como reto personal escribió dos novelas románticas adultas que nunca se propuso publicar, ya que las hizo para si misma.

En 2001 se diplomó en Diseño Gráfico y Multimedia y empezó a trabajar en su nuevo oficio. La saturación del mercado creativo la hizo trabajar de administrativa varios años, pero hacía trabajos puntuales de diseño como freelance, negándose a dejar de lado una de sus pasiones.

En 2008, con el comienzo de la crisis y los recortes en las empresas, Dianna M. Marquès fue una de las personas que empezaron a engrosar las listas del paro en España. Aquello, sumado a varios problemas familiares, la sumió en una